Conoce su anatomía y su fisiología, pero cuando pongas las manos en el cuerpo de un paciente no olvides nunca que allí habita un alma viviente. A.T. Still.
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Terapias miofasciales y cráneo-sacrales
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¿Que son las terapias miofasciales?


El sistema fascial es una ininterrumpida red que rodea todas las estructuras de nuestro cuerpo envolviendo músculos, nervios, órganos... De esta manera estamos supeditados al estado de nuestro sistema fascial. No es posible mantener un cuerpo saludable sin que tengamos un sistema fascial saludable. Las restricciones de éste sistema miofascial presentan incomodidades que interfieren con el funcionamiento apropiado de nuestro cuerpo. La liberación de esas restricciones mantiene nuestro sistema fascial en un estado de tensión óptimo y perfectamente equilibrado para que el cuerpo se encuentre cómodo.


Por la composición del tejido fascial éste tiende a quedarse adherido al resto de tejidos como músculos, venas, arterias... Esto provoca el inicio de la perdida de movimiento entre unas capas y otras generando dolor inespecífico como el dolor de cabeza, dolor en los hombros, sensación de sobrecarga en el cuello, dolor menstrual y lumbar... El proceso puede comenzar con una antigua lesión, con una alteración de la postura e incluso con cargas emocionales. A medida que pasa el tiempo las restricciones van haciendose mayores y el dolor tiende a cronificarse aumentando en intensidad e inespecifidad.


Las técnicas que utilizamos para estos tratamientos consisten en unas serie de presiones mantenidas. El fisioterapeuta coloca sus manos de manera muy suave poniendo en tensión los tejidos y liberando el movimiento que quedaba restringido por las adherencias. Son técnicas muy agradables y llevaderas.


En la primera consulta el fisioterapeuta hace una minuciosa entrevista con el paciente con el fin de extraer toda la información posible sobre anteriores lesiones y poder determinar el origen del problema, a menudo es necesario explorar zonas distantes a la región donde se manifiesta el dolor teniendo una visión global de la persona, ya que para nosotros el cuerpo es un todo indivisible. Ya en la primera sesión se inicia el tratamiento de manera personalizada y adaptado a las necesidades concretas de cada paciente.

 

¿Que es la terapia cráneo-sacral?

Hoy en día es indiscutible el valor de los ritmos cardiovascular y respiratorio. En los últimos 40 años se ha propuesto la utilización del ritmo de otro sistema del cuerpo, el sistema cráneo-sacral, para mejorar las funciones corporales y ayudar a aliviar el dolor y malestar.
El sistema cráneo-sacral esta configurado por una serie de membranas llamadas menínges y líquido cefalorraquídeo que rodean y protegen el cerebro y médula espinal. Estas membranas, se extienden desde los huesos del cráneo hasta el sacro-coccix que es el final de la columna.
La normalidad de estas membranas será determinante para el buen funcionamiento del cerebro y médula. La terapia Cráneo-sacral es un método suave de detección y corrección de estrés y tensión en las membranas, estimulando así el proceso de autocorrección.
Debido a los efectos positivos de la terapia Cráneo-sacral en tantos campos de la salud, poco a poco van creciendo lazos de colaboración con otros profesionales de la salud, esto incluye médicos, enfermeros, psicólogos, podólogos, dentistas... De esta manera cada vez hay más colaboración multidisciplinar que revierte en un tratamiento adecuado a cada paciente.

La historia de la terapia Cráneo-sacral data de principios del siglo XX, cuando el osteópata William Sutherland se enfrentó a la inusual idea de que los huesos del cráneo estaban diseñados para permitir el movimiento. Durante más de 20 años estuvo investigando sobre este concepto, y finalmente desarrolló un sistema de examinación y tratamiento conocido como Osteopatía Craneal.
Los terapeutas cráneo-sacral usan un tacto muy suave, generalmente no superior al peso de una moneda de 10 céntimos, para evaluar las restricciones del sistema. Esto es posible monitorizando el ritmo del líquido cefalorraquídeo al fluir por el sistema. Si bien los terapeutas experimentados pueden detectar este movimiento en cualquier parte del cuerpo, se siente más fácil en el cráneo, sacro y coccis.
Los efectos positivos de la Terapia Cráneo-Sacral se deben en su gran mayoría a la capacidad de autocorreción natural del cuerpo, el terapeuta asiste este proceso.

Yorgoss 2004-2010